El 18 de octubre de 2019, Bastián, un estudiante de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, se unió a un movimiento que cambiaría su vida para siempre.
En el corazón de la comuna de El Bosque, surgía un espacio cultural, nacido de la creatividad y la resistencia: Espacio Cutral, un movimiento que buscaba, sin mucho éxito, incentivar a la comunidad de El Bosque a generar conciencia de clase, revisar privilegios, etc. Bastián participó activamente en la asamblea que articuló a los vecinos y se sumó a la Coordinadora El Bosque Despertó. Juntos, por fin veían un importante espacio para su organización vecinal, que, producto del estallido, trajo consigo la atención que buscaban. Aunque inicialmente la participación fue baja, el estallido social trajo consigo una oleada de entusiasmo y compromiso. Bastián conoció a personas que se convirtieron en sus compañeros de lucha, formando parte de una generación que despertó a la conciencia social.
Cinco años después del estallido, Bastián reflexiona sobre los cambios significativos que experimentó. «El estallido politizó a los jóvenes», pensaba para sí mismo. «Nos hizo cuestionar el statu quo, buscar respuestas y tomar posición frente a los temas importantes». La relación de poderes se transformó, y los jóvenes ganaron una victoria cultural, desde la experiencia y la performance», reflexionaba Bastián, esperanzado de que se volviera a repetir otro despertar en la ciudadanía y poder experimentar las sensaciones de hace 5 años.
«Volverá a prender», dijo con convicción. «Y nosotros estaremos allí, defendiendo nuestras ideas, luchando por un futuro más justo». Mientras fumaba un cigarrillo, se perdía entre la muchedumbre de estudiantes.