Vecinos huyen hacia los cerros ante inusual contaminación marina en playas de Viña del Mar
Vecinos del borde costero de Viña del Mar se encuentran en una situación alarmante, huyendo despavoridos hacia las partes altas de la ciudad debido a una inusual contaminación marina. Hospitales desbordados reciben a cientos de afectados con síntomas graves, mientras el mar, que solía ser azul, se tiñe de colores inquietantes. Un hedor insoportable y episodios de desorientación han llevado a la población a cuestionar el origen de este fenómeno. Las autoridades piden calma, pero la tensión crece. ¿Qué está sucediendo realmente en la costa? Descubre los detalles de esta inquietante situación que ha dejado a todos en vilo.
Recintos hospitalarios ven superada su capacidad de respuesta ante cientos de familias que acuden afectados por graves síntomas, también desde comunas aledañas. Gobierno aún desconoce el origen.
Bañistas y vecinos acuden en masa a los principales centros hospitalarios de la ciudad, luego de experimentar fiebre, vómitos, y episodios de desorientación. Fuentes coinciden en sostener que los síntomas estarían asociados al fuerte olor a descomposición que provenía del mar, luego que este cambiara repentinamente de color.
La brisa marina y el aroma salado que solían relajar las familias en la costa se vieron repentinamente reemplazados por un pestilente olor a descomposición. A medida que este se intensificaba, el mar, normalmente azul, comenzó a tornarse amarillento y luego anaranjado, antes de adquirir un singular tono rosado, similar a un lago del altiplano, posiblemente influenciado por bacterias o algas.
Con el cambio de color y la sorpresa de quienes lo observaban, vinieron los síntomas físicos y un hedor insoportable que hizo con que bañistas y caminantes, huyeran en pánico. Fuentes del hospital Van Buren, describieron así la experiencia de un surfista que relató su vivencia antes de perder el conocimiento en el sector de urgencias: “…relató que el mar comenzó a teñirse de rosa, que intentó volver a la orilla como pudo, y que la piel se le caía a pedazos, el mar parecía querer tragárselo…”.
Las autoridades comunales, pidieron mantener la calma, aunque recomendaron a la población mantenerse lejos del borde costero, y en la medida de lo posible evitar consumir mariscos.
“…debemos ser cautos y evitar las especulaciones que creen un ambiente de tensión hacia la fundición de Enami, que tanto empleo ha creado para la región”
Seremi de Salud, Domingo Baltazar Zegers Risopatrón
Ante la pregunta de si el polo Complejo Industrial Las Ventanas tenía algo que ver con el origen del suceso, el Seremi de Salud, Domingo Baltazar Zegers Risopatrón declaró que era aun precipitado determinarlo, pero que el “creía que de ninguna manera”, agregando que “debemos ser cautos y evitar las especulaciones que creen un ambiente de tensión hacia la fundición de Enami, que tanto empleo ha creado para la región” agregó algo irritado.
Sin embargo, la singularidad del fenómeno atrajo a residentes de las partes altas, que acudieron a tomar fotos sin ningún tipo de mascarilla, lo que produjo nuevos contagios.
Jacinta Astaburuaga Lyon, residente del edificio Kandinsky, ubicado en Reñaca, hospitalizada junto a diversas personas que insistieron en bañarse en el mar, declaró que: “Primero el socavón, ahora esto”, y que “mientras trataba de llegar a la orilla, sentía que algo se me metía en la cabeza” declaró en un claro estado de desorientación. “Recordé al ‘Internauta’” dijo, refiriéndose a la popular serie argentina donde sus protagonistas mueren al solo contacto con una nevazón altamente tóxica.