La Universidad Academia de Humanismo Cristiano se caracteriza por su perspectiva de protección a los Derechos Humanos, siendo parte de ello la lucha contra la discriminación y la inclusión de personas en el espacio estudiantil. Sin embargo, los ascensores de la sede Condell son un tema de discusión que ha pasado desapercibido en muchas ocasiones.
Actualmente los ascensores de Condell se encuentran en perfecto estado para su uso, pero no pueden ser utilizados por cualquier estudiante o funcionario. Para poder usar este medio necesitas solicitarlo en la recepción de la sede, lo cual no está clarificado en ninguna parte y que ha traído molestias a mas de alguno.

¿Quién tiene derecho a utilizarlos?
En ninguna parte está especificado que los ascensores tengan un uso preferencial, ya que, tampoco se puede encasillar a las personas que pueden usarlo y necesitarlo ante cualquier situación. Aun así, queda claro que hay personas que lo requieren mas y otras que no, como es el caso de las personas con discapacidad.
La sede Condell cuenta con varios estudiantes que tienen alguna discapacidad que les impide desplazarse con totalidad por la universidad, sobre todo cuando necesitan llegar a los segundos pisos o superior, es acá cuando los ascensores se vuelven indispensables.
Sin embargo, como se mencionó con anterioridad, los ascensores están bajo llave y deben ser solicitados en la recepción de la sede. Quizás cuando llegan a sus respectivas clases no es un problema porque pasan por la recepción, pero a la hora de bajar dependerán mucho de la voluntad de algunos compañeros o de la disposición que tenga el funcionario de recepción que está a cargo en ese momento.
¿A quién culpamos?
Está claro que la Universidad es a quien se apuntaría en primera instancia, lo cual esa justificable. La institución es responsable de promover un ambiente seguro e inclusivo donde las personas con discapacidad pueda desplazarse con libertad. Esto lo ha hecho bien en algunos aspectos de la infraestructura, como la existencia de ramplas para sillas de ruedas y el ascensor.
Lamentablemente no todo es perfecto y si analizamos en profundidad el campus Condell hay varios puntos que no cumplen en su totalidad. El mas claro es el del ascensor, el cual no es 100% accesible, pero también cabe aclarar que este solo está en uno de los edificios de la sede, dejando a los otros sin esta necesidad.
A pesar de que la universidad debe asumir la mayoría de esta culpa, lo cierto es que el hecho de que los ascensores estén cerrados habla por si solo. Si miramos la realidad de cualquier institución que cuenta con ascensores podemos identificar rápidamente un excesivo uso de este medio. Esto no fue diferente en la UAHC, donde en conversaciones con funcionarios que llevan varios años en la universidad han confirmado que esta es una de las razones por la que los ascensores se mantienen con llave.
El hecho de que esta necesidad no esté totalmente disponible en la sede Condell es algo que perjudica a toda la comunidad, pero que en conjunto se tiene que mejorar para que todos puedan tener acceso a él, usarlo a conciencia y ver las escaleras como principal medio, a menos que realmente necesites el ascensor.
