La mañana de este martes 28 de octubre, se ha confirmado el fallecimiento del actor nacional Héctor Noguera a la edad de 88 años. Su fallecimiento marca el final de una trayectoria llena de anécdotas, personajes, y aporte a la cultura de este país.

Nacido el 8 de julio de 1937, en Santiago, Héctor Noguera, estuvo involucrado con la actuación y las artes, desde sus años como estudiante en la Universidad Católica. Debuta en 1958 en el mundo de las tablas con el musical ¡Esta señorita Trini!, siendo esta una de los primeros musicales cómicos en nuestro país.
En el área teatral su legado es incalculable, con diversa cantidad de obras, distintos géneros, ya sea como actor o desde la dirección. gran parte de ellas en la compañía teatral El Camino, fundada en la década del 90, por el mismo Noguera. Desde esa experiencia como formador teatral, pudo influenciar a diversas generaciones de actores, los cuales vieron en Noguera un referente claro.

En el aspecto televisivo, Noguera fue acompañante de muchas familias quienes veían cada día su despliegue actoral a través de personajes como: Ángel Mercader, Federico Valdivieso, Melquiades Antic, etc. Con estas interpretaciones obtuvo el cariño del común de la gente, en conjunto con el aprecio de la critica, siendo de este modo Noguera uno de los pocos actores capaces de encantar a ambos públicos.
En el cine también dejo huella con su talento desbordante, el cual desde principios de los 60 permitía a Noguera solventar un prestigio artístico. Todo comienza con Deja que los perros ladren (1961), posteriormente participa en El Chacal de Nahueltoro (1967), y muchos años después en Subterra (2003) y El Padeciente (2021). Teniendo siempre un compromiso interpretativo ligado a la realidad de Chile.
En 2015 recibió el Premio Nacional de Artes de La Representación y Audiovisuales, siendo este un reconocimiento que viene a complementar una carrera que siempre estuvo por sobre cualquier premiación. Héctor Noguera no solo fue un actor prolífico, fue también un mentor, un referente, y por sobre todo un artista único.
Su partida genera un impacto y una ausencia que resulta evidente. El mundo artístico lo siente, la huella emocional vinculada a la humanidad de su trabajo va a trascender y seguirá enmarcada a través de los años. Probablemente cada artista el día de mañana, con un profundo desazón, de que se están estrenando las primeras obras teatrales, teleseries, y películas, en un mundo sin Héctor Noguera.