
Con dos anotaciones de Cole Palmer y un golazo de Joao Pedro, «Los Blues» se impusieron 3-0 ante PSG.
Este domingo 13 de junio, el Chelsea dio la sorpresa en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, goleó 3-0 a París Saint-Germain y se consagró campeón del Mundial de Clubes, jugado en Estados Unidos. Con un doblete de Cole Palmer y un golazo de Joao Pedro, «Los Blues» se quedaron con el título, en la primera edición del certamen, venciendo al reciente ganador de la Champions League, que terminó con diez jugadores por la expulsión de Joao Neves.
El cuadro inglés se consagró campeón del Mundial de Clubes en su nuevo formato XXL que inventó el presidente de la FIFA y que parece haber llegado para quedarse más allá de los reclamos de los jugadores y su sindicato por los calendarios cada vez más cargados y con menos tiempo de descanso.
Fue de Chelsea porque su DT italiano Enzo Maresca diseñó el partido perfecto y borró de la cancha al favorito, que era el Paris Saint-Germain de Luis Enrique, que venía de ganar la Champions League y de domar gigantes como Atlético de Madrid, Bayern Múnich y Real Madrid, en las dos etapas previas a la gran final que se jugó en un colmado y caluroso Estadio MetLife de Nueva Jersey.
Las Figuras de los Ingleses
Fue de Chelsea porque Cole Palmer es un jugador extraordinario, que abrió el partido con un doblete a partir de definiciones fotocopiadas y más tarde asistió a Joao Pedro para que el primer tiempo terminara con un 3-0 que nunca jamás se modificó y que puso al PSG al borde de un ataque de nervios. Al punto que terminó con diez por la roja que vio Joao Neves por tirarle de la melena a Cucurella y con la «batalla campal», que se desató terminado el partido y con el dt del PSG, Luis Enrique, fuera de si,

Trump, una vez más, en primera plana
El nuevo Mundial de Clubes, que coronó al Chelsea como campeón, será recordado por el Mundial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Prueba de ello fue el protagonismo que impuso durante la entrega del trofeo a los jugadores del equipo inglés, cuando decidió quedarse sobre el escenario mientras Infantino, presidente de la FIFA, le invitaba a retirarse

El espectáculo final que brindaron Chelsea y el PSG fue magnifico en lo futbolístico y en lo accesorio, con una puesta en escena como saben hacerlo los norteamericanos, un despliegue técnico grandioso y con el Presidente de EE.UU. Donald Trump y Melania sentados en el palco de honor junto a Infantino, presidente de la FIFA. La televisión mostraba al Presidente Trump distendido y complacido, como avalando todo lo que presenciaba.
La Final en Imágenes






Resumen Chelsea 3- 0 PSG
